En este día de la Historia Anarquista, el 23 de agosto de 1927, los inmigrantes italoamericanos Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti fueron ejecutados en la silla eléctrica cerca de Boston, Massachusetts por el presunto robo de fábrica y por el supuesto asesinato de un guardia de seguridad 7 años antes.
Según todos los indicios, el juicio fue una farsa. Fueron declarados culpables incluso después de que otra persona confesara los crímenes.
A su funeral asistieron 10.000 personas y en la corona sobre su ataúd se leía: «Esperando la hora de la venganza». Los anarquistas de todo el mundo pronto cumplirían esta promesa de venganza.