El género es uno de los mitos más antiguos que han creado las sociedades humanas. Es una historia que empieza a contarse sobre nosotres incluso antes de nacer y que, al cruzarse con nuestra experiencia y posición social, influye en las oportunidades que tendremos y en las injusticias que enfrentaremos a lo largo de la vida.
Mediante el género, la sociedad clasifica a las personas dentro de un binario masculino y femenino que no deja espacio para la diversidad y los matices que existen en cada une de nosotres. Por eso, para les anarquistas, cuestionar y romper con estas imposiciones es parte fundamental de la lucha contra el poder.