Desde hace semanas, un movimiento creciente
se ha extendido por toda francia,hasta convertirse
en un levantamiento a nivel nacional.
A los distrubios se han sumado
bomberos en huelga,
estudiantes de secundaria en rebeldía,
y jóvenes marginades de los suburbios,
que se enfrentan a la violencia policial.
«París volvió a estallar el viernes, cuando miles de estudiantes
inundaron las calles alrededor de la Bastilla».
Se están forjando nuevas alianzas
entre estudiantes de secundaria,estudiantes universitarios,
bomberos, jóvenes de los suburbios,chalecos amarillos y sindicatos.
El gobierno francés ha cedido
ante algunas de las exigencias estudiantiles,
asignando a 3.000 docentes suplentes
y anunciando nuevos fondos para educación,
en un intento de dividir al movimiento.
Se ha convocado una jornada de lucha para el 17 de octubre,
que reunirá a todos los sectores del movimiento.
«Les estudiantes de la región francófona de Bélgica
también han salido ahora a las calles».
«¡Destrúyanlo todo!»
Amor y rabia en las barricadas.